{"id":4079,"date":"2020-11-29T21:30:22","date_gmt":"2020-11-29T21:30:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.parroquiajesusmaestro.cl\/web\/?p=4079"},"modified":"2020-11-29T21:30:23","modified_gmt":"2020-11-29T21:30:23","slug":"el-farol-rojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parroquiajesusmaestro.cl\/web\/2020\/11\/29\/el-farol-rojo\/","title":{"rendered":"El farol rojo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">La envidia y la avaricia llevan a seguir el camino equivocado<\/p>\n\n\n\n<p>En la bella ciudad de Marraquech viv\u00eda un pobre pastelero que, ante la mala fortuna en su negocio, decidi\u00f3 partir hacia otras tierras, con la esperanza de encontrar una vida mejor. Ahmed recogi\u00f3 lo \u00fanico que ten\u00eda, un farolillo de hojalata con cristales rojos, y emprendi\u00f3 su viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de varios d\u00edas, lleg\u00f3 a un pr\u00f3spero valle, donde fue recibido por el jeque de aquel lugar, un hombre generoso y hospitalario. En pago por su hospitalidad, Ahmed le regal\u00f3 lo \u00fanico que ten\u00eda: su farolillo rojo. El jeque examin\u00f3 el farol con asombro, porque en aquella ciudad no conoc\u00edan el cristal, y aquello de ver la luz de una vela brillando a trav\u00e9s de un cristal rojo le parec\u00eda un espect\u00e1culo maravilloso. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda corresponder adecuadamente a aquel maravilloso obsequio, si \u00e9l s\u00f3lo ten\u00eda montones de oro y piedras preciosas?. &nbsp;Al final, ofreci\u00f3 a Ahmed doce camellos cargados de piedras preciosas, y \u00e9ste, sorprendido, volvi\u00f3 a Marraquech, donde se construy\u00f3 un magn\u00edfico palacio rodeado de jardines.<br><br>Ahmed ten\u00eda un hermano llamado Said, que gozaba de cierta riqueza, pero que nunca hab\u00eda ayudado a su hermano cuando \u00e9ste lo hab\u00eda necesitado.&nbsp; Said, en envidioso por la suerte de Ahmed, fue a verle, y consigui\u00f3 enterarse del origen de su sorprendente fortuna. Entonces pens\u00f3 que si su hermano hab\u00eda conseguido toda esa riqueza a cambio de un simple farol rojo, \u00bfQu\u00e9 no le dar\u00edan a \u00e9l, a cambio de un regalo realmente valioso?. &nbsp;As\u00ed que vendi\u00f3 todo cuanto ten\u00eda, carg\u00f3 sus pertenencias en unas mulas, y parti\u00f3, siguiendo el camino que su hermano le hab\u00eda indicado.<br><br>Pero durante el viaje fue asaltado por una partida de ladrones, que le robaron todo. Vi\u00e9ndose entonces Said tan pobre como en otro tiempo lo hab\u00eda sido su hermano Ahmed. Con todo, decidi\u00f3 seguir, hasta que un d\u00eda lleg\u00f3 a su destino.&nbsp; El jeque lo acogi\u00f3 con hospitalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento de partir, Said le ofreci\u00f3 como regalo lo \u00fanico que le hab\u00eda quedado, un viejo reloj de lat\u00f3n sin ning\u00fan valor. Pero en aquella ciudad tampoco se hab\u00eda o\u00eddo hablar jam\u00e1s de relojes, por lo que el jeque valor\u00f3 aquel regalo mucho m\u00e1s que cualquier otra riqueza. Pensando sobre c\u00f3mo corresponder a aquel maravilloso presente, y pensando que las joyas no significaban nada, que eran simples bagatelas, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo hab\u00eda en su palacio un tesoro que fuera digno de aquella incomparable m\u00e1quina de medir el tiempo. Con infinito pesar, el jeque regal\u00f3 a Said su objeto m\u00e1s preciado: el farol de cristales rojos que siempre llevaba consigo.<br><br>Ni que decir, los ladrones no molestaron a Said en su camino de vuelta a Marraquech.<\/p>\n\n\n\n<p>La envidia y la avaricia llevan a seguir el camino equivocado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La envidia y la avaricia llevan a seguir el camino equivocado En la bella ciudad de Marraquech viv\u00eda un pobre pastelero que, ante la mala fortuna en su negocio, decidi\u00f3 partir hacia otras tierras, con la esperanza de encontrar una vida mejor. 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